Aún me acuerdo hace 5 años de ese gran juego del que se decía que era el mejor simulador de conducción de la historia. Mucho tiempo ha pasado, tal vez más del que debería, pero ya tenemos a su sucesor. ¿De verdad ha valido la pena?
Bueno, empecemos por el principio, GT5 es un juego para jugadores pacientes. Me explico, no es un arcade, es un simulador (seguramente el mejor para consola, que no para PC, que está Rfactor), es un juego donde se empieza poco a poco, donde hay que aprender desde cero. Es un juego para los amantes de coches (dentro de los que me incluyo) que nos mola coleccionar los modelos más raros y pasarnos horas poniendo a punto los reglajes.
Visto desde esta perspectiva, GT5 es una obra de arte, es la evolución lógica de un esquema que ha funcionado a la perfección para Gran Turismo. Un RPG sobre las cuatro ruedas. El modo de juego es el mismo, no le hacía falta cambiar. Sin embargo las novedades son muchas.

Más de 1000 coches, sí, aunque con truco. Solo 200 de ellos son "premium", solo estos tienen daños, vista onboard, luces largas y calidad propia de lo que se espera. Los demás son mero bulto, sin daños, sin vista onboard y sin luces largas (algo muy incómodo en las carreras nocturnas). 5 años para esto, desde luego Kazunori Yamauchi no debería estar muy contento con este aspecto. Por otra parte, se puede seguir disfrutando del juego a pesar de este defecto. Por lo demás, tendremos para elegir entre BMW, Mercedes, Ferrari, Lotus, etc (Porsche no está, pero sí RUF, que son Porches preparados).

En resumen, GT5 es un gran juego a su estilo, que ha sido malogrado por toda la espera que ha generado, pero que sigue siendo un gran juego.
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